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Cuánto cuesta Google Ads: cómo calcular tu presupuesto

Nadie serio te da una cifra sin preguntarte antes. Aquí tienes las preguntas y la cuenta completa, con ejemplo, para sacar la tuya.

Escrito por SEO, programación y estrategia
10 min de lectura

En corto

El presupuesto de Google Ads no sale de una tabla de precios por sector: sale de tu propio negocio. Se calcula así: cuánto te deja un cliente, cuánto de eso pagas por conseguirlo, cuántos clics hacen falta y cuánto cuesta cada clic en tu sector. Multiplica y divide entre 30,4 para el presupuesto diario.

Esto te sirve si…

Ya sabes que Google Ads te compensa y quieres saber cuánto meter, no si merece la pena.

Esto no te sirve si…

Todavía no sabes si Ads es para ti. Eso se decide antes, con otras preguntas, no con una cifra.

Lo que vas a encontrar
  1. ¿Por qué nadie serio te da una cifra sin preguntarte antes?
  2. El cálculo empieza por el final: cuánto te deja un cliente
  3. Cuánto puedes pagar por un cliente sin perder dinero
  4. De clics a clientes: la cuenta paso a paso
  5. Cuánto cuesta un clic en tu sector, y cómo mirarlo gratis
  6. Del mes al día: cómo reparte Google tu presupuesto
  7. Si la cuenta no sale, recorta antes de bajar el diario
  8. La parte que no va a Google: quién lleva la campaña
  9. Cómo saber en el primer mes si la cifra era la buena
  10. Lo que yo haría esta semana
El punto de partidaNo es el coste medio del clic en tu sector. Es cuánto te deja un cliente nuevo, cuánto pagas por conseguirlo y cuántos clics hacen falta.
La incógnita realCuántos clics hacen falta para un cliente. Sin histórico se arranca con una hipótesis prudente y se corrige con los datos del primer mes.
El coste del clicSe mira gratis en el planificador de palabras clave de Google Ads, con una cuenta gratuita. Da una horquilla orientativa, no un número fijo.
Del mes al díaGoogle reparte el presupuesto mensual en un diario medio, cobrando más algunos días y menos otros, sin pasarse del tope mensual. El porqué exacto está desarrollado en el cuerpo.
Si la cuenta no saleSe recorta zona, horario o servicios anunciados antes que bajar el diario por debajo de lo que hace falta para aprender algo.
Lo que no va a GoogleLlevar la campaña —revisarla, ajustarla— es trabajo aparte del presupuesto de medios. Se cuenta por separado.

Buscas «presupuesto Google Ads negocio local» y la primera página entera te da un rango genérico o el coste medio del clic en tu sector. Ese número no sirve para tu negocio, porque no sabe cuánto te deja un cliente ni cuánta gente puja por las mismas búsquedas en tu zona. Falta el método.

Cualquiera que te dé una cifra sin preguntarte antes se la está inventando. La cifra buena sale de tres o cuatro datos tuyos, y de una cuenta que se puede hacer con un papel y un rato. Es la pregunta que más nos hacen sobre publicidad de pago, y esto es lo que viene ahora.

Si todavía no sabes si Google Ads te conviene, empieza por aquí: esta guía da por hecho que ya lo has decidido y solo falta el número.

¿Por qué nadie serio te da una cifra sin preguntarte antes?

Porque el presupuesto que le sirve a un fontanero no le sirve a una academia de inglés, aunque los dos estén en el mismo pueblo. Cambia lo que deja un cliente, cambia cuánta gente compite por las mismas búsquedas y cambia cuánto cuesta el clic —lo que pagas cada vez que alguien pulsa tu anuncio— en cada sector.

Antes de poner un número hacen falta tres respuestas: cuánto te deja un cliente nuevo, cuánto estás dispuesto a pagar por conseguir uno y cuánto cuesta ese clic en tu sector concreto. Con esas tres, la cuenta se hace sola.

El cálculo empieza por el final: cuánto te deja un cliente

No por el clic, ni por el anuncio: por el margen. Es lo primero que hay que saber, y es el dato que casi nadie tiene a mano cuando se plantea Google Ads.

El margen de un cliente es lo que te queda de verdad después de descontar tus costes, no lo que factura. Un cliente que te paga 200 € y te cuesta 150 € servirlo deja 50 €, no 200 €. Ese es el número que entra en la cuenta, no la factura.

Si tu negocio es de compra repetida —una academia, una peluquería, una asesoría— el margen no es el de la primera visita: es el de todo lo que ese cliente te va a comprar mientras siga contigo. Conseguir un alumno que se queda un curso entero vale más que el margen de su primera cuota.

Cuánto puedes pagar por un cliente sin perder dinero

Una vez tienes el margen, la siguiente pregunta es tuya: qué parte de ese margen estás dispuesto a poner en conseguir el cliente que lo genera.

No hay una fracción que valga para todos los negocios. Un negocio que quiere crecer rápido puede aceptar quedarse con poco margen los primeros meses, a cambio de más clientes. Uno que ya va lleno puede permitirse ser exigente y solo pagar por clientes muy rentables. Los dos hacen bien: lo que no vale es copiar el tope de otro sin mirar el propio.

Ese tope por cliente es el techo de la cuenta que viene ahora. Si conseguir un cliente cuesta más que ese techo, la cuenta no sale con ese presupuesto, y toca ajustar algo antes de gastar.

De clics a clientes: la cuenta paso a paso

Pongamos una academia de inglés en Galapagar. Así se pasa del margen al presupuesto diario, con letras en vez de cifras inventadas:

  1. Calcula el margen (M) que te deja un alumno matriculado a lo largo del curso, no solo su primera cuota.
  2. Decide tu tope por cliente: qué parte de M pones en conseguir esa matrícula. Lo fijas tú, del apartado anterior.
  3. Estima cuántos clics hacen falta para un cliente (C). Es la incógnita real de toda la cuenta. Sin histórico, arranca con una hipótesis prudente —mejor pecar de exigente que de optimista— y corrígela con lo que pase de verdad en el primer mes.
  4. Mira cuánto cuesta un clic en tu sector (P), con el planificador de palabras clave (siguiente apartado).
  5. Multiplica C × P: es lo que te cuesta, en principio, conseguir un cliente. Compáralo con tu tope del paso 2.
  6. Si cabe dentro del tope, multiplícalo por cuántos clientes nuevos quieres al mes. Ese es tu presupuesto mensual.
  7. Divide el presupuesto mensual entre 30,4 —los días de un mes medio— y tienes el presupuesto diario que le pones a la campaña.

El único paso que no puedes calcular de antemano es el tercero: nadie sabe cuántos clics hacen falta hasta que la campaña lleva un mes rodando. Por eso el primer presupuesto es siempre una hipótesis, no una cifra cerrada.

Cuánto cuesta un clic en tu sector, y cómo mirarlo gratis

La pieza P de la cuenta anterior se mira antes de gastar un euro, con el planificador de palabras clave de Google Ads. Hace falta una cuenta gratuita —no hace falta tener ninguna campaña activa— y da, por cada término que le pidas, un volumen de búsquedas orientativo y un coste medio estimado.

Es una horquilla, no un precio fijo: el coste real del clic depende de quién más puje en ese momento, del anuncio y de cómo de bien encaja tu página con lo que se busca. Sirve para hacerse una idea antes de decidir, no para clavar la cifra al céntimo.

Del mes al día: cómo reparte Google tu presupuesto

Hasta aquí has calculado un presupuesto diario medio: la cifra que le pones a la campaña como techo del día. Pero «medio» es la palabra que importa, y así se traduce en la factura:

En un solo día, Google puede gastar hasta el doble de tu presupuesto diario si ese día hay más gente buscando. Y compensa cobrando menos otro día en el que hay menos demanda. Lo que garantiza es el otro lado: en un mes completo, nunca te cobra más de tu presupuesto diario multiplicado por 30,4 —el número medio de días de un mes—, aunque algún día concreto se haya ido por encima del diario.

Es un dato oficial de Google Ads, no una estimación nuestra: lo explican en su propia ayuda sobre cómo funciona el presupuesto diario medio.

Si la cuenta no sale, recorta antes de bajar el diario

Puede pasar que el paso 6 de la cuenta —C × P × clientes que quieres— dé un presupuesto mensual que no puedes permitirte. La tentación es bajar el diario hasta que encaje. No es lo primero que se toca.

Lo habitual

Bajar el diario al mínimo

Con un diario demasiado ajustado, la campaña compra pocos clics al día: no hay datos suficientes para saber si tu hipótesis de clics por cliente era la buena, y tarda más en aprender qué anuncios y qué términos funcionan.

Menos dinero, sin datos para corregirlo

Lo que sí funciona

Recortar el alcance, no el diario

Concentras el mismo dinero en menos terreno: menos zona, menos horas o menos servicios anunciados. El diario se mantiene lo bastante alto como para comprar clics suficientes y aprender de verdad.

Mismo presupuesto, mejor concentrado

Tres formas de recortar el alcance, de más a menos habitual:

Zona

En vez de cubrir toda la Comunidad de Madrid, limita la campaña a los municipios donde de verdad puedes atender un pedido o una visita esta semana. Menos zona, mismo diario, más clics por metro cuadrado.

Horas

Programa el anuncio solo en las horas en las que puedes atender: si nadie coge el teléfono después de las siete, no pagues clics a las ocho de la tarde. Se llama programación de anuncios y se configura dentro de la campaña.

Servicios anunciados

Si anuncias cinco servicios con el mismo diario repartido entre los cinco, cada uno recibe muy poco. Elige el que deja más margen o tiene más demanda y concentra ahí el presupuesto; los demás esperan a que haya más dinero que repartir.

La parte que no va a Google: quién lleva la campaña

Todo lo anterior es el presupuesto de medios, lo que se paga a Google por los clics. Configurar la campaña, revisar los términos de búsqueda, ajustar pujas y corregir la hipótesis del primer mes es otro trabajo, aparte de ese dinero: puedes llevarlo tú si tienes el tiempo, o encargarlo a quien lleve tu cuenta de Google Ads. La lógica de qué se paga y por qué —con SEO en vez de Ads— está en cuánto cuesta el SEO mes a mes.

Cómo saber en el primer mes si la cifra era la buena

No hace falta esperar a que acabe el mes para ver si la hipótesis del paso 3 —cuántos clics por cliente— iba bien encaminada. Esto se puede mirar sobre la marcha:

SeñalDónde se miraQué te dice
El diario se agota casi todos los díasGasto diario, dentro de la campañaHay demanda suficiente para ese presupuesto; si nunca se agota, sobra margen para subirlo o para ampliar el alcance
Google avisa de que la campaña está limitada por presupuestoEstado de la campañaEl diario se queda corto para la demanda real que hay en tu zona y tu sector
El coste por clic real se parece al del planificadorEstadísticas de la campañaTu hipótesis de partida sobre el coste del clic era razonable
Llegan llamadas o formularios que puedes contarTu teléfono y tu webYa tienes datos reales para corregir cuántos clics hacen falta por cliente, en vez de una hipótesis

Si al cierre del primer mes ninguna llamada se puede atribuir a la campaña, revisa antes que nada si tu web da facilidades para contactar: pagar por más clics no arregla eso.

Lo que yo haría esta semana

  1. Abre el planificador de palabras clave con tus propios términos y tu zona, y apunta el rango de coste que te da.
  2. Haz la cuenta una vez, con tu margen real: cuánto te deja un cliente y cuánto de eso estás dispuesto a pagar por conseguirlo.
  3. Decide zona y horario: dónde y cuándo puedes atender de verdad esta semana.
  4. Parte de una cifra prudente de cuántos clics hacen falta para un cliente, y anótala para corregirla con los datos reales del primer mes.
  5. Deja puesta la medición de llamadas y formularios antes de encender la campaña.
  6. Pon fecha de revisión al mes, con esa hipótesis a mano para comprobarla.

Si quieres que hagamos esta cuenta contigo, con tu margen y tu sector, cuéntanos tu caso y te decimos qué presupuesto tiene sentido antes de que gastes el primer euro.

¿Prefieres que lo hagamos nosotros?

Te contamos qué haríamos en tu caso, en qué orden y por qué. Sin compromiso.

Preguntas que nos hacen sobre esto

¿Cuánto tengo que invertir en Google Ads?

No hay una cifra que valga para todos los sectores. Sale de multiplicar tres cosas tuyas: cuántos clientes nuevos quieres al mes, cuántos clics hacen falta para conseguir uno y cuánto cuesta cada clic en tu sector. La cuenta paso a paso está unas líneas más arriba; el número final solo lo tienes tú.

¿Existe un presupuesto mínimo para empezar?

No hay un mínimo fijado por Google, y el porqué de fondo está desarrollado en el artículo de cuándo sí y cuándo no compensa Ads. Nosotros pedimos al menos 500 € en las campañas para poder ver resultados: es lo que va a Google, no lo que cobramos. Por encima de ese suelo, la cifra buena sale de tu propia cuenta de más arriba, no de una tabla.

¿Cuánto cuesta un clic en mi sector?

Varía según el término y quién más puje por él. Se consulta gratis en el planificador de palabras clave, con una cuenta gratuita: da una horquilla, no un precio fijo. Más arriba tienes el consejo de qué términos meter para que esa horquilla se acerque a la realidad.

¿Cuánto cuesta salir el primero en los anuncios?

No hay un recargo fijo por salir primero, y no siempre hace falta esa posición. Depende de la puja y de la calidad del anuncio, y sube cuando más negocios pujan por lo mismo a la vez. Lo que importa para tu cuenta no es la posición: es que el coste por cliente quepa dentro de tu tope.

¿Por qué Google me cobra un día más de lo que puse de presupuesto diario?

Porque ese presupuesto diario es una media, no un tope de cada día: Google compensa cobrando más algunos días y menos otros, sin superar en el mes tu diario multiplicado por 30,4. El detalle completo está en el apartado «Del mes al día», más arriba.

¿Cuántos clics necesito para conseguir un cliente?

Es la incógnita que nadie tiene de entrada: no hay un porcentaje de conversión universal. Se calcula con el tiempo, mirando cada mes cuántos clics entraron, cuántas llamadas o formularios llegaron de ahí y cuántos de esos cerraron en cliente. La cifra con la que arrancas es solo el punto de partida de esa cuenta.

¿Se puede hacer Google Ads con poco presupuesto?

Sí, si se recorta el alcance en vez de forzar un diario demasiado bajo. Reduce la zona, las horas en las que se muestra el anuncio o el número de servicios que anuncias: el mismo dinero, puesto sobre menos terreno, compra más clics donde de verdad importa. Un diario muy ajustado repartido entre demasiadas cosas no da datos de ninguna.

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