Diseño a medida
Diseñamos tu web desde cero, pensada para tu negocio y tu cliente real, no sobre una plantilla genérica que podría servir para cualquiera. Cada sección tiene un motivo para estar ahí.
Web tiene todo el mundo. Lo raro es que quien entra acabe llamando, y eso no va de ser bonita.
4,9/5,0 +400 clientes Respondemos en menos de 24 h
Un equipo de 8 personas diseña y desarrolla tu web.
Más de 400 clientes satisfechos.
4,9 sobre 5 de nota media.
La mayoría de webs fallan en los primeros cinco segundos
Algo que trabaja para ti todos los días, no una factura de una vez. No se apaga cuando cierras: sigue ahí de madrugada o en domingo, resolviendo las dudas de siempre y dejando claro cómo contactar, aunque tú no puedas coger el teléfono. Lo que cuesta hacerla bien se nota cada mes que te sigue trayendo clientes, no solo el día que se publica.
No es solo maquetar bonito. Es diseño, desarrollo, contenido y lo que pasa después de publicar, cada uno con su propio trabajo detrás.
Diseñamos tu web desde cero, pensada para tu negocio y tu cliente real, no sobre una plantilla genérica que podría servir para cualquiera. Cada sección tiene un motivo para estar ahí.
Construimos la web con tecnología moderna y ligera, sin plugins de sobra que la ralenticen. Una web rápida no es un lujo: es lo que decide si el visitante se queda o se va.
Ordenamos la información para que el visitante entienda en segundos qué haces y por qué elegirte a ti. Los textos y las llamadas a la acción están pensados para llevarle a contactar.
Si vendes producto, montamos tu tienda online: catálogo, ficha de producto y pago, todo pensado para que comprar sea fácil. Es un trabajo lo bastante grande como para tener su propio apartado.
La web no se queda congelada el día que se publica. Seguimos ajustando textos, secciones o diseño después, con mantenimiento continuo o como trabajo puntual, según lo que necesites.
Conectamos el formulario de contacto a tu email o WhatsApp, para que un lead no se quede esperando en un panel que nadie mira. Tienes acceso completo al dominio, el hosting y el panel: la web es tuya.
Reseñas de clientes
4,9/5,0
Veníamos de agencias que querían aplicarnos su plantilla. Estos preguntaron primero cómo funciona una casa como la nuestra —los tiempos, la reserva, qué se puede contar y qué no— y solo después propusieron. Nunca hemos tenido que corregirles el tono.
Coque Restaurante Lo que cambió no fue el número de consultas, fue quién escribía. Antes entraba mucha gente preguntando precio y nada más; ahora llegan sabiendo qué tratamiento quieren y con qué dudas concretas. Para nosotros eso vale mucho más que el volumen.
MyCliniq Medicina estética Hablan claro, que en este sector no abunda. Nos dijeron que no a dos cosas que queríamos hacer y se molestaron en explicarnos por qué, con calma y sin prisa por cerrar. Al final tenían razón en las dos, y nos ahorraron dinero y un par de disgustos.
Reforcam Reformas Nos daba miedo acabar con una web correcta pero sin carácter, que es lo que le pasa a casi todos los estudios. Entendieron que en lo nuestro el proyecto se vende por cómo se enseña, y cuidaron cada detalle hasta dejarlo como lo habríamos hecho nosotros.
Nook Architects Arquitectura Lo mejor es que cada mes sabemos qué se ha hecho, por qué eso y no otra cosa, y qué toca después. Suena a mínimo exigible y debería serlo, pero es la primera vez que lo tenemos. Se acabó preguntarse en qué se está yendo el dinero cada mes.
Konzept Reformas y arquitectura Trabajamos implantología avanzada y necesitábamos que se entendiera sin marear al paciente con tecnicismos. Dieron con el punto exacto: explicar lo suficiente para generar confianza y no tanto como para asustar a alguien que ya viene con miedo de casa.
Medina 3D Clínica dental Nos ayudaron a decidir qué NO decíamos, que resultó ser la mitad del trabajo y la parte que no te ofrece nadie. La clínica se entiende mucho mejor ahora que decimos menos cosas y las decimos mejor. Cuesta al principio y se agradece a los dos meses.
Harmos Clinic Medicina estética En nuestro sector se promete mucho y se sostiene poco. Estos no prometieron posiciones ni plazos mágicos: pusieron por escrito qué iban a hacer cada mes y lo fueron haciendo, mes a mes. Llevamos tiempo con ellos y ahí seguimos, que ya dice bastante.
Ferrus & Bratos Clínica dental Somos una trattoria, no una cadena, y eso se entendió desde el primer día. Nos quitaron de encima cosas que no nos hacían ninguna falta —y que otros nos habían vendido— y nos dejaron centrarnos en la cocina, que es a lo que nosotros hemos venido.
SottoSopra Restaurante Aquí mucha gente llega con una urgencia y buscando con el móvil en la mano, a veces de madrugada. Nos pusieron a punto justo eso: que nos encuentren rápido y que el teléfono esté a un toque. Parece poca cosa hasta que lo comparas con cómo estábamos.
Madrid Río Clínica veterinaria Rápidos y sin vueltas, que era justo lo que buscábamos. Pedimos algo y se hace, y si no lo ven claro lo dicen en el momento y no a los dos meses con la factura delante. Para un centro pequeño como el nuestro eso vale tanto como el resultado.
Square Fitness Studio Centro deportivo Nuestro cliente no compara portales, y trasladar eso a internet tiene su intríngulis. Supieron mover el foco a la discreción y al trato, que es lo que de verdad nos diferencia, en vez de empujarnos a competir por precio con quien no es competencia nuestra.
BE-PREMIUM Boutique inmobiliaria No hace falta que te convenzamos de que una web importa. Esto es lo que cambia cuando está bien hecha, más allá de que quede bonita.
Antes de llamarte o escribirte, tu cliente ya ha pasado por tu web y se ha hecho una idea de tu negocio. Si esa primera impresión es una web lenta o desordenada, compites con esa idea antes de descolgar el teléfono.
La mayoría entra desde el móvil, muchas veces con poca cobertura. Si la web tarda en aparecer, no espera: vuelve a Google y entra en la siguiente. No importa lo bien escrito que esté el resto si nadie llega a verlo.
Una tipografía anticuada, un menú que no encaja en el móvil o fotos de hace años transmiten algo, aunque nadie sepa explicar el qué. El visitante no mira el código: solo nota que algo no encaja, y eso resta confianza sin que se dé ni cuenta.
Si en tu sector alguien ya tiene una web rápida y clara, la comparación juega en tu contra aunque tu servicio sea mejor. No hace falta ser el primero en renovar, pero tampoco conviene ser el último.
Cuanto más claro dejes qué vendes, a quién y cómo contactarte, menos energía gasta el visitante en decidir si escribirte. Una web confusa no pierde solo estética: pierde contactos que sí estaban interesados pero no supieron cómo dar el paso.
Tu web sigue ahí a las once de la noche o un domingo, cuando tú no puedes contestar el teléfono. Bien construida, responde las dudas típicas y deja claro cómo contactar, así que sigue trabajando para ti fuera de tu horario.
Una web rápida y bien estructurada no es solo estética: es la base sobre la que se apoya el resto, incluido el posicionamiento en Google. Una web lenta o desordenada rema en contra incluso del trabajo de SEO mejor hecho.
Arreglar una web mal construida sale más caro que hacerla bien desde el principio: cada solución rápida de hoy es una limitación con la que cargas mañana. Empezar con una base sólida ahorra tiempo y dinero según crece tu negocio.
Sin plantillas y sin sorpresas
Cómo se decide, cómo se construye y qué se entrega. Si algo de esto no te lo explican, pregunta.
Decorar antes de saber qué vendes
No es lo mismo una web para que te llamen que para que te compren. De eso depende qué va arriba y qué se puede quitar.
Rehacerlo cuando ya está diseñado
Qué páginas hacen falta y cómo se enlazan no se ve, y es lo que hace que se encuentre lo que se busca. Cambiarlo después cuesta el triple.
Lo que no está a 390px no existe
Se decide qué entra entrando por la pantalla pequeña y luego se aprovecha la grande. Al revés siempre acaba sobrando algo.
Gente que se va antes de ver nada
Se decide al construirla: qué imágenes, cuánto código y cuántas cosas de fuera se cargan. Cada script de terceros tiene su coste.
Semanas paradas esperando textos
Las webs se retrasan por los textos y las fotos que no llegan. Se avisa al principio de qué hace falta y cuándo.
Una web que se congela el día uno
El dominio, el hosting y el panel quedan a tu nombre, y te enseñamos a cambiar tú lo básico sin depender de nadie. Para lo grande —una sección nueva, rehacer una página— seguimos ahí, con mantenimiento o como trabajo puntual.
Una web que no es tuya
Ninguna plantilla con el logo cambiado. Ningún dominio a nuestro nombre. Ninguna web que solo se pueda tocar pagándonos a nosotros.
Las tiendas online tienen su propia página, con lo que cambia cuando además hay que cobrar.
Antes de escribirnos
Preferimos decírtelo antes de cobrarte. Si te reconoces en alguno, ahí va qué hacer en su lugar.
Diseñamos webs para que traigan clientes. Si la tuya es una tarjeta de presentación y no tiene que vender nada, lo que te vamos a cobrar no lo vas a recuperar: estarías pagando trabajo que no necesitas.
Qué hacer en su lugar Una plantilla de WordPress o de Squarespace te deja algo digno en un fin de semana y por poco dinero.
Una web que convierte se piensa antes de maquetarse: qué busca quien entra, qué tiene que hacer y por dónde se va. Corriendo se puede entregar algo, pero sería lo mismo que una plantilla cobrado como si no lo fuera.
Qué hacer en su lugar Si la fecha es innegociable, montar una página provisional para salir del paso y hacer la buena después. Esa página provisional te la montamos nosotros en días si hace falta. Diseño y desarrollo web
Sin fotos tuyas, sin tus precios y sin lo que te preguntan de verdad los clientes, la web acaba siendo fotos de banco y frases que sirven para cualquiera. Eso ya lo hay, y es justo lo que hace que nadie te elija a ti.
Qué hacer en su lugar Dedicar una mañana a hacer fotos con el móvil y apuntar las diez preguntas que más te hacen. Con eso ya se puede trabajar.
No publicamos tarifa, y no es porque «cada proyecto sea un mundo». Es el riesgo: la misma web no vale lo mismo para un negocio que empieza que para uno que factura por ella cada día. Si nos equivocamos, lo que está en juego no es lo mismo. Lo que sí decimos antes de empezar es qué entra y qué cuesta ese alcance.
Qué debería incluirSí, y conviene comprobarlo con cualquiera que te la haga. El dominio, el alojamiento y el código quedan a tu nombre desde el principio, con los accesos completos. Si un día te vas, te llevas la web entera sin pedirle las claves a nadie.
Sobre todo tiempo en dos momentos: al principio, para contarnos cómo te compran de verdad, y en el medio, para decidir sobre textos y fotos. Las webs que se retrasan casi siempre se retrasan por ahí, no por la programación.
Los textos los escribimos nosotros salvo que prefieras hacerlo tú. Las fotos son otra cosa: las tuyas de verdad valen más que cualquier banco de imágenes, y se nota. Si no las hay, se organiza una sesión o se busca una alternativa. Pero no se rellena con imágenes genéricas y ya está.
Depende de lo que haya. Si la que tienes se puede tocar y el problema es lo de dentro —velocidad, textos, estructura— sale más a cuenta arreglarla. Rehacerla tiene sentido cuando no se puede meter mano: un maquetador que no deja tocar el código, una plantilla que tarda cuatro segundos. Te lo decimos antes de empezar.
Sobre lo que encaje con lo que necesitas, no sobre lo que nos sea cómodo. Una web de servicios, una tienda y una herramienta interna no piden lo mismo, y la decisión se explica antes con sus pros y sus contras. Lo que no hacemos es maquetadores de arrastrar que dejan la web lenta y atada a su licencia.
Depende del tamaño: una web sencilla de unas pocas páginas se hace más rápido que una tienda online completa. Te damos un calendario concreto en la propuesta, antes de empezar, no una fecha genérica.
Sí. La web no se queda congelada el día del lanzamiento. Podemos seguir ajustando textos, secciones o diseño después, dentro de un mantenimiento continuo o como trabajo puntual, según lo que necesites.
No. Te dejamos lo básico preparado para que puedas cambiar textos o fotos sin tocar código. Si necesitas algo más complejo, como una nueva sección, nos escribes y lo hacemos nosotros.
El diseño no llega solo a todo
Una web rápida ayuda al SEO, pero posicionarla en Google es un trabajo aparte, con su propia estrategia.
Ver SEOMientras tu web coge tráfico propio, los anuncios de pago te traen visitas y clientes desde el primer día.
Ver paid mediaAutomatizaciones y paneles de datos a medida, para negocios que ya no caben en un Excel.
Ver software a medidaQue también te mencionen cuando alguien pregunta a ChatGPT, Perplexity o Gemini en vez de buscar en Google.
Ver GEOTareas que haces cada semana a mano, conectadas para que pasen solas, sin que nadie las mueva.
Ver automatizacionesLa web es donde acaba la visita. Las redes son de donde viene, y conviene que las dos cuenten lo mismo.
Ver redes socialesCuéntanos qué haces, dónde y a quién. Te decimos cómo lo plantearíamos para ti. Sin compromiso y sin venta agresiva.
Respondemos en menos de 24 h laborables