SEO local
Cuidamos tu ficha de Google, tus reseñas y las menciones de tu negocio en cada municipio. Para que aparezcas cuando alguien busca cerca, en Collado Villalba, Torrelodones o cualquier pueblo de la sierra.
Ahora mismo hay gente buscando lo que haces en tu zona, y esas llamadas se las lleva quien sale arriba.
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SEO en la Sierra de Madrid, no a 400 km de aquí.
Nadie escribe «la mejor empresa de reformas de la Comunidad de Madrid». Escribe el oficio y el pueblo, y llama a uno de los tres primeros. Si tu negocio no sale ahí, el cliente no te descarta: no llega a saber que existes.
Quiero salir ahíNo es una tarea suelta. Es técnica, contenido, enlaces y presencia local a la vez, cada una con su propio trabajo detrás.
Cuidamos tu ficha de Google, tus reseñas y las menciones de tu negocio en cada municipio. Para que aparezcas cuando alguien busca cerca, en Collado Villalba, Torrelodones o cualquier pueblo de la sierra.
Revisamos velocidad, estructura y código para que Google pueda rastrear e indexar tu web sin problemas. Sin esta base, el resto del trabajo de SEO se queda cojo, por bueno que sea el contenido.
Escribimos páginas y artículos que responden lo que tu cliente busca de verdad, no relleno para colar palabras clave. Contenido que Google entiende y que alguien se lee hasta el final.
Muchas búsquedas hoy no terminan en Google: terminan en una respuesta de ChatGPT, Perplexity o Gemini. Trabajamos el contenido y las fuentes que esas IA consultan, para que también te mencionen a ti.
Conseguimos enlaces de webs relevantes para tu sector y tu zona, sin packs baratos que puedan penalizarte. Pocos enlaces buenos valen más que muchos flojos comprados a lo rápido.
Las tiendas online compiten por fichas de producto, categorías y contenido a la vez. Trabajamos la estructura, las fichas y el contenido para que Google entienda tu catálogo y lo posicione bien.
Reseñas de clientes
4,9/5,0
Veníamos de agencias que querían aplicarnos su plantilla. Estos preguntaron primero cómo funciona una casa como la nuestra —los tiempos, la reserva, qué se puede contar y qué no— y solo después propusieron. Nunca hemos tenido que corregirles el tono.
Coque Restaurante Lo que cambió no fue el número de consultas, fue quién escribía. Antes entraba mucha gente preguntando precio y nada más; ahora llegan sabiendo qué tratamiento quieren y con qué dudas concretas. Para nosotros eso vale mucho más que el volumen.
MyCliniq Medicina estética Hablan claro, que en este sector no abunda. Nos dijeron que no a dos cosas que queríamos hacer y se molestaron en explicarnos por qué, con calma y sin prisa por cerrar. Al final tenían razón en las dos, y nos ahorraron dinero y un par de disgustos.
Reforcam Reformas Nos daba miedo acabar con una web correcta pero sin carácter, que es lo que le pasa a casi todos los estudios. Entendieron que en lo nuestro el proyecto se vende por cómo se enseña, y cuidaron cada detalle hasta dejarlo como lo habríamos hecho nosotros.
Nook Architects Arquitectura Lo mejor es que cada mes sabemos qué se ha hecho, por qué eso y no otra cosa, y qué toca después. Suena a mínimo exigible y debería serlo, pero es la primera vez que lo tenemos. Se acabó preguntarse en qué se está yendo el dinero cada mes.
Konzept Reformas y arquitectura Trabajamos implantología avanzada y necesitábamos que se entendiera sin marear al paciente con tecnicismos. Dieron con el punto exacto: explicar lo suficiente para generar confianza y no tanto como para asustar a alguien que ya viene con miedo de casa.
Medina 3D Clínica dental Nos ayudaron a decidir qué NO decíamos, que resultó ser la mitad del trabajo y la parte que no te ofrece nadie. La clínica se entiende mucho mejor ahora que decimos menos cosas y las decimos mejor. Cuesta al principio y se agradece a los dos meses.
Harmos Clinic Medicina estética En nuestro sector se promete mucho y se sostiene poco. Estos no prometieron posiciones ni plazos mágicos: pusieron por escrito qué iban a hacer cada mes y lo fueron haciendo, mes a mes. Llevamos tiempo con ellos y ahí seguimos, que ya dice bastante.
Ferrus & Bratos Clínica dental Somos una trattoria, no una cadena, y eso se entendió desde el primer día. Nos quitaron de encima cosas que no nos hacían ninguna falta —y que otros nos habían vendido— y nos dejaron centrarnos en la cocina, que es a lo que nosotros hemos venido.
SottoSopra Restaurante Aquí mucha gente llega con una urgencia y buscando con el móvil en la mano, a veces de madrugada. Nos pusieron a punto justo eso: que nos encuentren rápido y que el teléfono esté a un toque. Parece poca cosa hasta que lo comparas con cómo estábamos.
Madrid Río Clínica veterinaria Rápidos y sin vueltas, que era justo lo que buscábamos. Pedimos algo y se hace, y si no lo ven claro lo dicen en el momento y no a los dos meses con la factura delante. Para un centro pequeño como el nuestro eso vale tanto como el resultado.
Square Fitness Studio Centro deportivo Nuestro cliente no compara portales, y trasladar eso a internet tiene su intríngulis. Supieron mover el foco a la discreción y al trato, que es lo que de verdad nos diferencia, en vez de empujarnos a competir por precio con quien no es competencia nuestra.
BE-PREMIUM Boutique inmobiliaria No hace falta que te convenzamos de que Google importa. Esto es lo que cambia cuando el SEO se hace bien, más allá de la posición.
Preguntar a una IA antes de buscar ya no es raro. Si esas respuestas no te mencionan, ese cliente potencial nunca llega a comparar tu negocio con la competencia: simplemente no sabe que existes. El SEO bien hecho también trabaja para esas fuentes, no solo para el buscador de siempre.
En publicidad de pago, cada clic cuesta lo mismo el primer día que el último: dejas de pagar y desapareces de los resultados. El SEO funciona distinto: el trabajo se acumula. Una posición ganada sigue trayendo visitas sin que pagues por cada una, y el coste por cliente baja cuanto más tiempo llevas trabajándolo.
Una cuenta de Instagram, una campaña de Ads o un perfil en una red social son terreno alquilado: si la plataforma cambia las reglas o cierra, pierdes ese canal de un día para otro. Tu web y tu posición en Google son tuyas. Nadie te las quita por un cambio de política ajeno.
Mucha gente salta directamente los anuncios y va a los resultados normales de debajo: sabe que ahí no ha pagado nadie por estar el primero. Aparecer de forma orgánica, sin la etiqueta de "anuncio", pesa distinto en la cabeza de quien te busca: parece una recomendación, no un pago.
Quien te encuentra buscando activamente lo que vendes ya sabe qué necesita y por qué te ha elegido a ti entre las opciones. Es distinto a alguien que ve un anuncio de pasada y todavía no tiene decidido nada. El cliente que llega por SEO suele venir con la decisión más avanzada.
Si en tu municipio nadie está trabajando bien el SEO todavía, es el mejor momento para ocupar ese hueco antes de que lo haga otro negocio de la zona. Cuando la competencia también empiece, te va a costar más entrar en las mismas posiciones que si ya llevas tiempo trabajándolas.
Las redes sociales cambian el algoritmo cuando quieren, y de un día para otro el alcance orgánico de tu cuenta puede caer sin ningún aviso. El SEO también cambia con las actualizaciones de Google, pero un trabajo bien hecho —técnica sólida, contenido útil— aguanta esos cambios mucho mejor que depender solo de una red social.
Cada página que posicionas, cada enlace que consigues y cada artículo que publicas se queda ahí, sumando. No es un gasto que desaparece al final de mes como un anuncio: es un activo que vale más cuanto más tiempo llevas cuidándolo, aunque dejes de invertir una temporada.
Sin humo y sin tecnicismos
Lo que se hace de verdad cada mes, en el orden en el que se hace. Si algo de esto no te lo explican, pregunta.
Cada mes que pasa se lo lleva otro
Nadie espera a que aparezcas: quien sale arriba se lleva esas llamadas desde el primer día. Recuperar terreno cuesta más que ganarlo.
Ser el primero en lo que no te compra
Lo primero que preguntamos es qué servicio te deja más margen y hasta qué municipios te compensa desplazarte. De ahí sale la lista. Al revés —primero las palabras y luego a ver qué cae— es como se acaba siendo el primero en búsquedas que no sirven.
Trabajo invisible para Google
Que abra rápido en un móvil con mala cobertura, que Google entienda qué página es cuál, que no tengas dos peleándose por lo mismo. No se ve, y es la parte que más suele mover.
Publicar sin que lo lea nadie
Cada página responde a una intención concreta y enlaza con las suyas. Si no, Google no entiende de qué va tu negocio en conjunto.
Estar cerca y no salir en el mapa
Ahí pesan la ficha de Google, que tu nombre y tu teléfono digan lo mismo en todas partes, y las reseñas. Nada de eso se arregla con más artículos.
Enlaces que restan
Se trabaja con lo que se puede enseñar sin bajar la voz: prensa local, asociaciones, proveedores y clientes. Pocos y defendibles.
Meses a ciegas
Ninguna promesa de primer puesto: lo desaconseja la propia documentación de Google. Ningún alta masiva en directorios. Ningún artículo de relleno.
Antes de escribirnos
Preferimos decírtelo antes de cobrarte. Si te reconoces en alguno, ahí va qué hacer en su lugar.
El SEO tarda de cuatro meses a un año en mover el teléfono, y eso lo dice la documentación de Google, no nosotros. Cobrarte una cuota de posicionamiento sabiendo que necesitas facturar en quince días sería quedarnos tu dinero mientras tu problema sigue ahí.
Qué hacer en su lugar Empezar por campañas de pago, que dan resultado en días. Eso también lo llevamos nosotros, así que dilo en la primera llamada y montamos las dos cosas a la vez: los anuncios para esta semana y el SEO para dejar de pagar por cada clic dentro de un año. Paid media
Trabajamos la Sierra de Madrid porque nos la conocemos: sabemos qué se busca en Villalba y qué en Torrelodones. El SEO nacional es otro deporte —otros presupuestos, otros plazos y otros rivales— y fingir lo contrario para firmar un cliente más no nos sale a cuenta a ninguno de los dos.
Qué hacer en su lugar Buscar una agencia con casos nacionales en tu sector, y pedirle dos clientes suyos a los que puedas llamar tú.
Siempre va a haber alguien más barato, y muchas veces lo barato es un informe automático cada mes y ningún cambio en tu web. No competimos ahí y no vamos a bajar para pelearlo.
Qué hacer en su lugar Si el precio manda, adelante. Pero pide por escrito qué se hace cada mes y con qué se mide. Una propuesta que no lo concreta es la señal.
El SEO local trae llamadas, y una llamada que nadie coge es exactamente igual de rentable que no haber aparecido. Es el trabajo más caro que se puede pagar: el que llega hasta la puerta y se da la vuelta.
Qué hacer en su lugar Arreglar primero quién contesta y en cuánto tiempo. Es más barato que cualquier cosa que podamos hacer nosotros y multiplica todo lo que venga después. Si quieres, lo miramos en el diagnóstico y no se cobra.
De cuatro meses a un año, y no lo decimos nosotros: lo dice la documentación de Google. En un negocio local suele estar en la parte baja de esa horquilla. Lo que se mueve antes son las impresiones en Search Console —semanas antes que los clics y meses antes que las llamadas—, así que se puede saber si vas bien mucho antes de que suene el teléfono.
No publicamos una tarifa, y el motivo no es que «cada proyecto sea un mundo». Es el riesgo: el mismo trabajo no vale lo mismo según lo que te juegues. Si nos equivocamos con el bar de la esquina se arregla en una semana y no pasa nada; si nos equivocamos con una marca que vive de su web, le hemos hecho un roto. Eso no se presupuesta igual. Lo que sí decimos de entrada: trabajamos desde 600 € al mes. El mercado español va de 150 a 2.000 según quién te lo haga, y ahí la pregunta buena no es el precio, es cuántas horas entran en la cuota y quién las hace.
Qué preguntarle a una agenciaCasi nunca. Lo que hay que arreglar suele estar dentro —velocidad, títulos, estructura, contenido— y eso se hace sobre la web que ya tienes. Rehacerla solo tiene sentido cuando la que hay no se puede arreglar: un maquetador que no deja tocar el código, una plantilla que tarda cuatro segundos en abrir. Si ese es tu caso te lo decimos antes de empezar, no a los tres meses de cobrarte una cuota.
No se apaga como un anuncio, y esa es la diferencia con Ads. Lo que ya has ganado —el contenido publicado, los enlaces, la ficha bien puesta— sigue ahí. Lo que dejas es de ganar terreno mientras tu competencia sigue, así que no es un desplome: es una erosión. Y no hay permanencia que te ate: si lo dejas, lo dejas.
No, y cualquiera que lo prometa te está engañando. Lo dice la propia documentación de Google: si alguien te garantiza el primer puesto, busca a otro. Lo que sí se puede comprometer es el trabajo, y eso lo desglosamos en cómo elegir una agencia.
Depende de una sola cosa: cuánto puedes esperar. En la práctica se decide con tres preguntas.
No. Apuntarse a decenas de directorios genéricos dejó de mover la aguja hace años, y lo que sí cuenta es que tu nombre, dirección y teléfono digan exactamente lo mismo en los pocos sitios que importan. Si además no sales en el mapa, el problema suele ser otro: lo repasamos en por qué no sales en Google Maps.
El SEO trabaja tu posición orgánica, la que no lleva la etiqueta de anuncio: tarda más, pero no depende de pagar cada clic. Google Ads te pone arriba mientras pagas, y desapareces en cuanto dejas de hacerlo. Son dos palancas distintas, no la misma herramienta con otro nombre.
Sí, y cada vez más. Las respuestas de ChatGPT, Perplexity o Gemini se apoyan en gran parte en contenido que ya está bien posicionado y bien estructurado en la web. Cuidar tu SEO clásico sigue siendo la base para que también te tengan en cuenta esas IA.
No firmas un contrato largo del que cuesta salir. Si el trabajo no te vale, lo dejas: lo que hemos hecho hasta ahí se queda contigo: la web, el contenido y los accesos son tuyos.
Nuestra base es la Sierra de Madrid, y aquí no miramos un mapa: vivimos en la zona y sabemos qué busca tu vecino y cómo compara antes de decidirse. Dicho eso, el SEO se trabaja en remoto sin problema: hemos trabajado con marcas de fuera y con el negocio de la esquina.
Cuéntanos dónde estásEl SEO no llega solo a todo
Una web rápida y clara no compite sola: ayuda a que todo lo demás, incluido el SEO, funcione mejor.
Ver diseño y desarrollo webMientras el SEO coge velocidad, los anuncios de pago te traen visibilidad inmediata en Google, Meta o TikTok.
Ver paid mediaAutomatizaciones y paneles de datos a medida, para negocios que ya no caben en un Excel.
Ver software a medidaCatálogo, ficha de producto y pago, todo pensado para que comprar en tu tienda sea fácil.
Ver tiendas onlineTareas que haces cada semana a mano, conectadas para que pasen solas, sin que nadie las mueva.
Ver automatizacionesEl SEO te encuentra a quien ya te busca. Las redes te ponen delante de quien todavía no sabía que existías.
Ver redes socialesUn panel donde ves qué hemos tocado este mes en tu SEO, qué posiciones se mueven y qué toca ahora. Sin escribirnos para preguntar.
Cuéntanos qué haces, dónde y a quién. Te decimos cómo lo plantearíamos para ti. Sin compromiso y sin venta agresiva.
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