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Contenido preparado para IA

Que la IA pueda citarte

De poco sirve tener la respuesta en tu web si está en la quinta línea, dentro de una imagen o escrita de forma que una máquina no sepa qué es. Esto va de arreglar eso, no de reescribirlo todo.

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Por dónde se pierde

Cuatro formas de tener la respuesta y que no cuente

Ninguna es un problema de redacción bonita: son cuatro cosas concretas y todas se comprueban en una tarde.

La respuesta

Contestar en la primera frase, no en la quinta

Una máquina se lleva el trozo que contesta la pregunta. Si tu página empieza con «en nuestra empresa llevamos años…», no hay nada que llevarse. Si empieza con «abrimos de 9 a 20 y también los sábados», sí.

El dato

Que el dato sea texto y no una imagen

Horarios metidos en un cartel, precios dentro de un PDF, la zona de trabajo dibujada en un mapa. Para una IA todo eso no existe. Es el error más frecuente y el más barato de arreglar.

Las etiquetas

Decirle a la máquina qué es cada cosa

Hay unas etiquetas invisibles en el código que dicen «esto es un horario», «esto un precio», «esto una reseña». Sin ellas hay que adivinar, y adivinando se equivoca, que es de donde salen los horarios inventados.

Fuera de tu web

Que tu ficha y tus perfiles digan lo mismo que tu web

En nuestro estudio, las fuentes que citaron los motores casi nunca fueron la web del negocio: fueron Doctoralia, Tripadvisor, Booksy o su propio Instagram. Si ahí pone otro teléfono, la IA repetirá el otro teléfono.

Cómo se hace

Las páginas que contestan algo, y solo esas

Se mira qué hay y qué falta

Qué preguntas te hacen de verdad tus clientes y cuáles de esas tiene contestadas tu web hoy. Casi siempre la lista de las que faltan es corta y evidente en cuanto se pone por escrito.

Se reescriben las páginas que importan

No la web entera: las cuatro o cinco que responden a algo. La respuesta sube al principio, en una frase que se entienda arrancada del resto, y el desarrollo se queda detrás para quien quiera leerlo.

Se etiqueta y se cuadra con tus perfiles

Se marcan los datos en el código y se revisa que tu nombre, tu teléfono y tu horario digan lo mismo en la ficha de Google, en los directorios de tu sector y en tus redes. Un dato que no cuadra es un dato que la IA se inventa.

Qué recibes

  • Las preguntas reales de tus clientes, ordenadas
  • Las páginas reescritas con la respuesta delante
  • Los datos estructurados puestos y comprobados
  • La revisión de que fuera de tu web pone lo mismo
  • La lista de lo que no se ha tocado y por qué

Preguntas frecuentes

Preguntas frecuentes sobre contenido para IA

Habla con nosotros
¿Esto es lo mismo que escribir contenido SEO?

Se parece pero no es igual. El contenido SEO busca que Google te enseñe en una lista de resultados; esto busca que una máquina pueda extraer una respuesta concreta y citarla. La mayor parte del trabajo sirve para las dos cosas, pero el orden de las frases cambia.

¿Hay que rehacer toda la web?

Casi nunca. Se tocan las páginas que responden a algo —servicios, precios, zona, horarios— y se dejan como están las demás. Rehacer una web entera para esto sería cobrar por un trabajo que no hace falta.

¿Sirve de algo si mi web es pequeña?

Sirve más, no menos. En una web de seis páginas, arreglar las tres que contestan preguntas cambia el porcentaje entero de lo que se puede citar. En una de doscientas, esas mismas tres se diluyen.

¿Y el archivo ese, el llms.txt?

Se puede poner, cuesta poco y no hace daño, pero la evidencia pública de que los motores lo lean hoy es escasa. No es la palanca por la que empezar, y quien te lo venda como la solución te está vendiendo lo fácil.

¿Cómo sé si ha servido?

Volviendo a preguntar. Se mide antes y se mide después con las mismas preguntas y el mismo procedimiento, y se comparan. Sin esa segunda medición no hay forma honesta de decir que algo ha funcionado.

¿Puedo hacerlo yo?

Buena parte sí, y es de las pocas cosas donde el trabajo casero rinde: sacar los horarios y los precios de las imágenes, contestar en la primera frase y cuadrar tus datos en la ficha y en los directorios. Lo técnico —las etiquetas del código— ya pide meterse en la web.

¿Esto puede perjudicar mi posicionamiento en Google?

No, y normalmente pasa lo contrario. Contestar en la primera frase, tener los datos coherentes y marcar el código con etiquetas estándar es lo que Google lleva pidiendo años. Es de los pocos trabajos donde el esfuerzo cuenta dos veces.

¿Cuánto tarda en notarse?

Más que un cambio en Google, porque cada motor rehace su índice a su ritmo y algunos leen la web en el momento de contestar y otros no. Semanas, y se comprueba midiendo otra vez con las mismas preguntas, no dando por hecho que ha funcionado.

¿Y si los modelos cambian y esto deja de servir?

El formato de las respuestas cambia cada pocos meses; lo que no cambia es de dónde sacan la información. Por eso el trabajo va a los datos y a la estructura —horarios, precios, zona, quién eres— y no a trucos para un modelo concreto. Un truco caduca; un dato bien puesto, no.

Empezamos por medir

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