Saltar al contenido

Vender solo en verano: qué hacer con la estacionalidad

Cuatro meses buenos y ocho de aguantar. La estacionalidad no se arregla vendiendo lo mismo en enero: se arregla llegando antes y vendiendo otra cosa.

Escrito por SEO, programación y estrategia
Actualizado el 12 min de lectura

En corto

La estacionalidad no se corrige vendiendo lo mismo en temporada baja. Se corrige en dos frentes: llegar antes al pico, publicando el contenido meses antes de que empiece a subir la demanda, y encontrar qué busca tu mismo cliente cuando no te necesita. Lo primero lo mira cualquiera en Google Trends.

Esto te sirve si…

Tu negocio concentra la facturación en unos meses concretos: nieve, verano, vacaciones, obras, bodas. Y el resto del año vives de aguantar.

Esto no te sirve si…

Tu demanda es estable todo el año. Entonces esto no es tu problema y estarás perdiendo el tiempo.

Lo que vas a encontrar
  1. ¿Se puede vender lo mismo en temporada baja?
  2. ¿Cuándo empieza de verdad tu temporada?
  3. ¿Qué busca tu cliente cuando no te necesita?
  4. ¿Cómo se pasa esto a un plan?
  5. Los errores que se repiten cada temporada
  6. ¿Y la ficha de Google mientras tanto?
  7. Cómo saber si el plan está funcionando
  8. Lo que yo haría este mes
El error de partidaIntentar vender lo mismo en temporada baja. Si nadie lo busca en enero, no hay SEO que lo arregle.
La palanca más rentableLlegar antes al pico. La página tiene que estar publicada e indexada meses antes de que suba la demanda.
La segunda palancaVender otra cosa al mismo cliente. Mismo público, otra necesidad, otra estación.
Con qué se decideCon la curva real de tu sector en Google Trends y, si ya tienes web, con tus impresiones en Search Console. Nunca con la intuición.
El detalle que cuesta un añoLa página de temporada no lleva el año en la dirección. Una dirección fija acumula; una nueva cada año empieza de cero cada año.

Hay negocios en la sierra que hacen el año en cuatro meses. Alquiler de bicis, casas rurales, terrazas, material de nieve, piscinas. Julio y agosto van bien, o diciembre y enero si lo tuyo es el puerto, y el resto del calendario es aguantar.

Lo primero es quitarnos de en medio la idea que no funciona.

¿Se puede vender lo mismo en temporada baja?

No. Y conviene aceptarlo pronto, porque es donde se gasta el dinero en balde.

Si nadie busca “alquiler de bicis en la sierra” en enero, no hay contenido, anuncio ni truco que cree esa demanda. El SEO y la publicidad capturan demanda que ya existe; no la inventan. Empujar en enero el mismo servicio que se vende en julio es pagar por aparecer delante de gente que no está buscando.

Lo que sí se puede hacer es otra cosa: llegar antes al pico, y venderle algo distinto al mismo cliente. Todo lo que viene ahora son esas dos palancas, por orden.

¿Cuándo empieza de verdad tu temporada?

Antes de lo que crees, y esto se comprueba en diez minutos.

Entra en Google Trends, escribe el término que te da de comer y mira la curva de los últimos cinco años. No mires el pico: mira dónde empieza la cuesta. Esa es tu fecha real.

Un ejemplo de la zona: la gente que va a subir a esquiar no busca alojamiento el fin de semana que sube. Lo busca cuando ve la primera previsión de nieve, semanas antes. Si tu página aparece cuando ya ha nevado, llegas cuando la decisión está tomada.

Y aquí está el detalle que lo cambia todo: una página nueva no rinde el día que se publica. Google tiene que rastrearla, indexarla y ganar confianza en ella. Así que la página de tu temporada no se escribe cuando empieza la cuesta: se escribe meses antes de que empiece.

Traducido a calendario: si tu pico es julio, esa página tenía que estar publicada en primavera. Si tu pico es la nieve, se escribe en verano.

  • E
  • F
  • M
  • A
  • M
  • J
  • J
  • A
  • S
  • O
  • N
  • D
La página no se publica en junio, cuando empieza la cuesta: se publica en marzo o abril —las dos barras claras—, meses antes, para llegar indexada al primer repunte. Forma ilustrativa de una curva estacional de verano; la tuya la sacas de Google Trends.

La tuya, en Search Console

Trends te cuenta el sector. Tu propia curva es mejor, si la tienes.

Si ya tienes web con algo de tráfico

Entra en Search Console, filtra por la búsqueda que te da de comer y pon el rango en dieciséis meses, que es lo máximo que enseña y cubre una temporada entera con margen. Apunta el mes en el que tu curva despega. Esa fecha vale más que cualquier media nacional.

Si tu web es nueva o todavía no existe

Este año trabajas con Trends y con una libreta: apunta la fecha real de la primera llamada, la primera reserva y el primer fin de semana lleno. La temporada que viene ya tendrás tu propia curva, sin herramientas. Y si lo que no existe es la web, ese es el encargo de la temporada baja: una web publicada en otoño llega con meses de rodaje al verano siguiente.

¿Qué busca tu cliente cuando no te necesita?

Esta es la parte que casi nadie trabaja, y es donde está la facturación de los meses flojos.

Tu cliente no desaparece en octubre. Sigue ahí, con el mismo perfil, solo que con otra necesidad. La pregunta no es “cómo vendo bicis en invierno”, es “qué necesita en invierno alguien que alquila una bici en julio”.

El mecanismo, con ejemplos de la sierra

El mismo movimiento vale para casi cualquier negocio de temporada:

NegocioHace el año en…El mismo cliente, el resto del año
Alquiler de bicisPrimavera y veranoRevisión y puesta a punto, guardado en invierno, rutas para la vuelta del buen tiempo
Casa rural de veranoJulio y agostoEscapadas de otoño, fines de semana de setas, alojamiento para quien sube a la nieve
Empresa de piscinasDe mayo a septiembreCierre e invernaje, mantenimiento, presupuestos de obra para el año siguiente
Terraza de restauranteVeranoMenús de invierno, comidas de empresa, reservas de Navidad
Instalador de aire acondicionadoLos meses de calorCalefacción y calderas: mismo oficio, estación contraria

Fíjate en que ninguno se ha inventado un negocio nuevo. Todos han encontrado una necesidad real del mismo cliente en otra estación.

Cómo encontrar la tuya

Tres preguntas, en este orden, y las tres se contestan mirando a tus clientes de este año:

  1. ¿Qué le pasa a lo que te compró cuando acaba la temporada? Se guarda, se estropea, se revisa, se prepara para la siguiente. Ahí suele haber un servicio.
  2. ¿Qué va a necesitar antes de la próxima? Reserva anticipada, puesta a punto, presupuesto para una obra que se hace fuera de temporada.
  3. ¿Qué otra cosa hace en tu zona el resto del año? El que viene a la piscina en agosto es el mismo que sube a la nieve en enero. La casa rural que lo aloja en verano puede alojarlo en diciembre. Cómo se llena una casa rural en temporada baja, y sin pagar la comisión del portal, está en marketing para casas rurales.

De cada pregunta saldrán dos o tres ideas. No las filtres todavía: eso viene en el plan.

¿Cómo se pasa esto a un plan?

Con un calendario de doce meses hacia atrás desde cada pico. Tres columnas y ya:

  1. Cuándo empieza a subir la búsqueda. Sale de Google Trends, no de la intuición.
  2. Cuándo tiene que estar publicada la página. Varios meses antes de eso.
  3. Cuándo se enciende la publicidad. Semanas antes del pico, no en mitad de él: cuando todo tu sector está pujando a la vez, el clic está más caro.

Puesto sobre el año, para un negocio con el pico en julio, queda así. Es orientativo: si lo tuyo es la nieve, gíralo medio año.

CuándoQué toca
Septiembre – octubreRevisar cómo fue la temporada: qué se vendió, quién llamó, qué fechas se llenaron. Elegir el producto de los meses flojos
Noviembre – eneroPublicar la página del producto de temporada baja y empezar a venderlo. Preparar el texto de la de verano
Febrero – marzoLa página de verano, publicada. Le quedan meses para indexarse y ganarse su sitio
Abril – mayoRepasar la ficha de Google, los precios y las fotos del año. Últimos cambios en la página
Mayo – junioEncender los anuncios, unas semanas antes de que el sector entero empiece a pujar
Julio – agostoVender. Y pedir reseñas mientras hay clientes: en enero no habrá a quién pedírselas

Un negocio estacional tiene una ventaja que uno normal no tiene: sabe con un año de antelación cuándo llega lo bueno. Eso convierte la temporada baja en el mejor momento para trabajar, no en el peor.

Los errores que se repiten cada temporada

Se repiten cada temporada, casi siempre juntos. Ninguno parece grave el día que se comete; todos se pagan en el mismo sitio, que es la temporada siguiente.

Publicar la página cuando la temporada ya ha empezado

Es el más caro. La página llega sin indexar y sin historial al momento de más competencia del año, y para cuando Google le da un sitio, la temporada se ha ido. Todo el apartado del calendario existe por este error: la página se publica meses antes de la cuesta, no el día que empiezan las llamadas.

Estrenar dirección cada año

Intentar crear demanda a base de descuentos

Cuando enero viene flojo, la tentación es rebajar lo de julio. Pero el problema de enero no es el precio: es que nadie está buscando. El descuento se lo lleva quien iba a comprar igualmente.

Lo habitual

Rebajar el producto de verano

La demanda no existe en enero, así que el descuento no la crea: solo recorta el margen de las pocas ventas que iban a caer de todas formas.

Mismo producto, menos margen

Lo que sí funciona

Cambiar el producto, no el precio

Revisión, guardado, reserva anticipada: cosas que ese mismo cliente sí busca en enero. Y si hay descuento, que sea por reservar pronto: adelanta caja de la temporada alta.

Otra necesidad, demanda real

Apagarlo todo hasta la primavera

Web sin tocar desde agosto, ficha sin respuestas, teléfono que suena en el vacío. Para Google y para el que te encuentra en febrero, un negocio apagado seis meses es un negocio del que no fiarse. No hace falta actividad frenética: hace falta que quien llegue fuera de temporada encuentre señales de vida y una forma clara de reservar para la siguiente.

¿Y la ficha de Google mientras tanto?

Déjala viva. En concreto:

  • Si cierras unas semanas, usa los horarios especiales o el cierre temporal que ofrece Google. Lo que no conviene es borrar o desactivar la ficha: pierdes la antigüedad y el histórico de reseñas, que es justo lo que Google mira para decidir lo conocido que eres.
  • Contesta las reseñas también en temporada baja. Es la señal de vida más barata que existe, y la ve todo el que te busca.
  • Pide reseñas en temporada alta pensando en la baja. Un negocio con reseñas repartidas por el año parece abierto; uno con todas en agosto parece de temporada, que es exactamente lo que intentas dejar de ser.

Tenemos una guía entera de cómo dejar la ficha lista para que te llamen. Y si llevas tiempo sin salir en el mapa, eso tiene sus propias causas: las repasamos en por qué no sales en Google Maps.

Cómo saber si el plan está funcionando

No esperes que enero facture como julio: el objetivo es repartir el año, no aplanarlo. Lo que sí se puede comprobar, sin herramientas raras, es esto:

SeñalDónde se miraQué te dice
Impresiones fuera de temporadaSearch ConsoleLa página de los meses flojos empieza a aparecer en búsquedas. Es la primera señal, llega antes que las ventas
Tu página sale antes de la cuestaBuscándote en Google, semanas antes del picoLlegaste indexado al momento que importa, no en mitad
Llamadas o reservas en meses que antes eran ceroEl teléfono y tu formularioEl producto de temporada baja existe para alguien más que para ti
Reseñas repartidas por el añoTu ficha de GoogleEl negocio ha dejado de parecer de temporada

Si a la segunda temporada ninguna de estas señales se ha movido, el producto de temporada baja elegido no era el bueno: se vuelve a la lista de «¿Qué busca tu cliente cuando no te necesita?» y se prueba el siguiente. El calendario no cambia; cambia lo que se vende.

Lo que yo haría este mes

Si tu temporada acaba de pasar o está acabando, es el mejor momento:

  1. Abre Google Trends y busca tus tres términos principales. Apunta el mes en el que empieza a subir la curva, no en el que hace pico.
  2. Si ya tienes web, contrasta esa fecha con tus impresiones en Search Console de los últimos dieciséis meses. Manda la tuya.
  3. Resta tres o cuatro meses a esa fecha. Ahí tiene que estar publicada la página de temporada.
  4. Escribe en una hoja qué necesita tu cliente en los meses en que no te compra. Sin filtrar: luego se descarta.
  5. De esa lista, quédate con una sola cosa y hazle su página. Una hecha vale más que cinco a medias. Y con la dirección sin el año.
  6. Revisa que tu ficha de Google no esté marcada como cerrada por inercia.

Eso es trabajo de una tarde y ordena el año entero.

Si quieres que miremos tu curva contigo y montemos el calendario, cuéntanos qué vendes y cuándo y te decimos por dónde empezaríamos.

¿Prefieres que lo hagamos nosotros?

Te contamos qué haríamos en tu caso, en qué orden y por qué. Sin compromiso.

Preguntas que nos hacen sobre esto

¿Merece la pena hacer SEO si solo vendo cuatro meses al año?

Sí, y precisamente por eso. El SEO tarda en arrancar, así que un negocio estacional tiene una ventaja: sabe con un año de antelación cuándo llega su pico. Lo que no tiene sentido es empezar en junio para vender en julio.

¿Y si en temporada baja no tengo nada que vender?

Casi siempre hay algo, aunque no sea el servicio estrella: mantenimiento, revisión, guardado, reserva anticipada, formación. Si de verdad no hay nada, la temporada baja se usa para preparar la alta, no para gastar en anuncios.

¿Bajo los precios en temporada baja?

Un descuento no crea demanda que no existe: si nadie busca alquiler de bicis en enero, no lo alquila ni a mitad de precio. Funciona mejor cambiar el producto —revisión, guardado, reserva anticipada— que abaratar el de verano. El descuento que sí tiene sentido es el de reservar pronto, porque adelanta ingresos de la temporada alta.

¿Debo cerrar la ficha de Google fuera de temporada?

No la cierres. Marca los horarios especiales si cierras unas semanas, pero borrar o desactivar la ficha tira por la borda la antigüedad y las reseñas acumuladas. Google permite indicar cierres temporales justo para esto.

¿Hago una página nueva cada año para mi temporada?

No. Usa siempre la misma dirección, sin el año dentro, y actualízala cada temporada. Una página tarda meses en ganarse su sitio en Google y todo eso se lo queda esa dirección concreta: si creas una nueva cada año, empiezas de cero cada año. Si ya tienes varias, quédate con una y redirige las demás a ella.

¿Google Trends o Search Console?

Las dos, y en ese orden. Trends te da la curva del sector y sirve aunque no tengas web. Search Console te da la tuya, con tu público y tu zona, pero solo si ya tienes web con tráfico. Cuando no coincidan, hazle caso a la tuya. Y mira impresiones, no clics: los clics dependen del puesto en que salgas.

¿Cuándo empiezo a poner anuncios?

Antes del pico, no durante. Cuando todo el mundo puja en plena temporada el clic está más caro; llegar unas semanas antes suele salir mejor de precio y además te encuentra la gente que está planificando.

¿Hablamos?

Presupuesto gratuito en 2 minutos

¿Qué te frena?
Te decimos por dónde empezar.

Miramos tu caso y te decimos qué haríamos, en qué orden y por qué.