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Cómo dejar tu ficha de Google lista para que te llamen

Tener ficha no sirve de nada. Lo que decide si te llaman son cuatro campos, y uno de ellos lo tiene mal puesto casi todo el mundo.

Escrito por SEO, programación y estrategia
Actualizado el 11 min de lectura

En corto

Para que tu ficha de Google traiga llamadas hay que tocar cuatro cosas por este orden: la categoría principal, que decide para qué búsquedas apareces; el nombre, que tiene que ser el real y nada más; las fotos, que son lo primero que mira quien te compara; y el horario, incluidos los festivos. Lo demás ayuda, pero sin estas cuatro no se mueve nada.

Esto te sirve si…

Ya tienes ficha de Google verificada y quieres que traiga llamadas, no solo que exista.

Esto no te sirve si…

Todavía no apareces en el mapa. Eso va antes y se arregla en otro sitio.

Lo que vas a encontrar
  1. ¿Para qué usa Google cada campo y qué mira tu cliente?
  2. Los cuatro campos que deciden si te llaman
  3. Qué rellenar según tu tipo de negocio
  4. Lo que ayuda, después de las cuatro básicas
  5. Errores frecuentes con la ficha
  6. Cómo saber si tu ficha está funcionando
  7. La rutina de quince minutos al mes
Lo que más pesaLa categoría principal. Es el campo que decide en qué búsquedas te mete Google y el que más gente tiene mal.
El nombreEl real, sin añadir servicios ni municipios. Meter palabras clave ahí va contra las directrices y se puede denunciar.
Las fotosDel local, del equipo y del trabajo hecho. Las de banco de imágenes se notan y restan.
El horarioCon festivos puestos. Un horario que no cuadra con la realidad es la forma más tonta de perder una llamada.
Lo que caducaLas publicaciones se archivan a los seis meses. No son un blog: son un recordatorio de que el negocio está vivo.

Casi todo el mundo con un negocio local tiene ficha de Google —lo que antes se llamaba Google My Business, y mucha gente lo sigue diciendo así—. Muy poca gente la tiene puesta para que le llamen, que es otra cosa.

La diferencia no está en publicar todos los días ni en llenar todos los campos. Está en cuatro decisiones, y la primera vale más que las otras tres juntas.

Esto es una pieza del trabajo de SEO local: la parte que decide si, cuando alguien te encuentra, coge el teléfono. Si tu problema es al revés —te entra gente a la web y no llama— es otro artículo: tienes visitas pero no te llaman.

¿Para qué usa Google cada campo y qué mira tu cliente?

Son cosas distintas, y conviene tenerlas claras antes de tocar nada.

CampoPara qué lo usa GoogleQué mira tu cliente
Categoría principalDecide en qué búsquedas te enseñaNo la ve como tal, pero decide si le apareces
NombreContrasta que coincida con tu rótulo y tu web, según sus directricesSi reconoce el negocio o le suena a nombre inflado
FotosLas muestra en el mapa y en la fichaSi el sitio parece de fiar antes de llamar
HorarioMarca «Abierto» o «Cerrado» en este momento, y avisa si hay un festivo especialSi puede ir o llamar ahora mismo
PublicacionesLas enseña una temporada y las retira despuésSi el negocio da señales de estar activo

Los cuatro primeros son los que deciden si te llaman. El resto ayuda, pero después.

Los cuatro campos que deciden si te llaman

La categoría principal: el campo que más pesa

Tu ficha tiene una categoría principal y varias secundarias. La principal es la que decide en qué búsquedas te considera Google, y cambiarla cambia tu visibilidad de un día para otro.

Y para las secundarias, la regla es al revés de lo que se hace: cuantas menos, mejor, siempre que describan servicios reales. Cada categoría de más ensancha el abanico de búsquedas donde apareces, y aparecer en búsquedas que no son las tuyas no es visibilidad: es ruido que empeora algo muy concreto: de cada diez que te encuentran, cuántos acaban llamando.

Si haces una sola cosa

No hay vuelta que darle: la categoría principal es la que describe justo eso, aunque sea una categoría muy poblada. Aquí no hay margen, solo hay que ponerla bien.

Si haces varias cosas distintas

Aquí sí hay margen, y es donde se juega la diferencia. La principal debería ser la que menos competencia tenga y más te interese vender; el resto queda como secundaria.

El nombre: el real, y punto

Aquí hay un tema incómodo. Vas a ver competencia con fichas que meten el servicio y el municipio en el nombre —algo como «Clínica dental + [municipio] + [tratamiento estrella]»— y vas a pensar que por eso salen antes.

A veces es verdad que ayuda. Pero va contra las directrices de Google, que piden el nombre real con el que operas, el que está en tu rótulo, en tu web y en tu papelería.

Nombre correctoEl que pone en tu rótulo. Ni servicio, ni municipio, ni «los mejores».
Nombre con palabras claveNombre real + servicio + pueblo. Puede funcionar una temporada, y cualquiera puede reportarlo en dos clics.
Las dos formas de rellenar un campo de texto. La de abajo se corrige sola en cuanto alguien la reporta, y el que la reporta suele ser el de al lado.

Lo que hay que saber si tu competencia lo hace: Google tiene un botón de «Sugerir un cambio» en cada ficha, abierto a cualquiera. Un nombre inflado se corrige con eso, y quien lo usa casi siempre es el negocio de al lado. Es decir: es una ventaja que dura hasta que alguien se fija.

Nuestra recomendación es la aburrida. Pon el nombre real y consigue la visibilidad por donde no te la pueden quitar.

Las fotos: lo primero que se mira

Cuando alguien duda entre tú y otro, abre las dos fichas y mira las fotos. En ese momento no está evaluando tu SEO: está decidiendo si pareces de fiar.

Lo que funciona:

  • El local por fuera, con la fachada reconocible. Ayuda a que te encuentren físicamente.
  • El local por dentro, para que sepan a qué van.
  • El equipo, con cara. Es lo que más diferencia a un negocio de una empresa anónima.
  • Trabajos hechos, con antes y después si tu servicio lo permite.

Lo que resta: fotos de banco de imágenes. Se reconocen a la primera y lo que transmiten es justo lo contrario de lo que buscas.

Y una cuestión de ritmo: es mejor subir dos o tres cada pocas semanas que treinta de golpe y no volver en un año.

El horario, festivos incluidos

Parece el campo tonto y es el que más llamadas tira a la basura.

Si tu ficha dice que cierras a las 18:00 y son las 18:15, mucha gente ni lo intenta. Si dice que abres el sábado y no abres, te llevas una reseña de una estrella de alguien que se ha desplazado para nada.

Los tres detalles que se olvidan siempre:

  • Los festivos, que se ponen a mano como horario especial. Y en la sierra hay que acordarse de los locales.
  • El horario de verano si cambias en julio y agosto.
  • Cerrar de verdad si cierras, en vez de dejarlo abierto «por si acaso».

Qué rellenar según tu tipo de negocio

Las cuatro básicas son iguales para todos. A partir de ahí, cada tipo de negocio se juega las llamadas en un sitio distinto de la ficha.

Tipo de negocioLo primero que cuidar
Local a pie de calle (tienda, taller, clínica)Fotos de fachada y horario exacto: te vienen a buscar físicamente
Servicio a domicilio (fontanero, electricista, limpieza)Área de servicio y categoría precisa: no hay fachada que enseñar, hay que aparecer en la búsqueda correcta
Cita previa (dentista, asesoría, peluquería)Descripción y preguntas y respuestas: quien mira quiere saber antes de llamar
Hostelería (bar, restaurante)Fotos del plato y del local, y horario con festivos: aquí se decide en segundos
Negocio con temporada marcadaPublicaciones y horario especial: fuera de temporada la ficha tiene que seguir viva. Lo tratamos con más detalle en estacionalidad y negocio en la sierra

Lo que ayuda, después de las cuatro básicas

Con las cuatro de arriba resueltas, esto suma:

Servicios y productos

Rellenarlos con tus nombres reales, no con los genéricos que sugiere Google. Ocupan espacio en tu ficha y responden preguntas antes de que las hagan.

La descripción

750 caracteres para decir qué haces, dónde y para quién. Escríbela para una persona, no para un buscador.

Publicaciones

Se archivan a los seis meses, así que no son un blog. Sirven para que quien llega vea movimiento reciente.

Preguntas y respuestas

La sección que casi nadie mira y que sale muy arriba en el móvil. Puedes publicar tú las preguntas que te hacen todos los días y responderlas desde la cuenta del negocio. Cinco preguntas reales bien contestadas ahorran muchas llamadas de trámite.

Enlace a la web con parámetros de campaña

Si le pones parámetros UTM —las etiquetas que se añaden al enlace para saber de dónde viene cada visita— en tu analítica ves cuánta gente entra desde la ficha. Sin eso, ese tráfico se mezcla con el resto y no puedes saber si el trabajo sirve. Y si esa web todavía no existe o no convierte, eso es otro encargo: diseño y desarrollo web.

Errores frecuentes con la ficha

Se repiten cada año, casi siempre por descuido, no por mala fe.

Publicar todos los días esperando que suba el ranking

No hay ninguna señal que premie la frecuencia por sí sola. Publicar mucho no sustituye a tener bien las cuatro básicas, y quita tiempo de donde sí se nota.

Rellenar atributos que no ofreces de verdad

Marcar «acceso para sillas de ruedas» o «pago con tarjeta» sin que sea cierto genera una reseña mala en cuanto alguien lo comprueba en persona. Solo se marca lo que se cumple hoy.

Geoetiquetar las fotos

Las plataformas suelen reprocesar las fotos, así que es probable que los datos EXIF —dónde y cuándo se hizo la foto— se pierdan al subirlas. Es un mito que sigue vivo y que sale gratis dejar de creer: la localización de tu ficha ya la tiene por otros datos, no por la foto.

Dejar sin revisar los cambios que sugieren terceros

Cualquiera puede proponer un cambio en tu nombre, tu horario o tu categoría con el botón de «Sugerir un cambio». Algunos se aplican solos si nadie los rechaza. Revisar las notificaciones del gestor de la ficha es parte del mantenimiento, no un extra.

No tener tú el acceso de propietario a la ficha

Pasa más de lo que parece: la creó una antigua agencia, un diseñador o un familiar, y tú te quedas con acceso de editor, no de propietario. Con eso puedes tocar casi todo, pero también te pueden dejar fuera en cualquier momento.

Compruébalo: si la propiedad principal la tiene otra persona o cuenta, pide que te la transfieran en cuanto lo detectes, es gratis. Si nadie la tiene verificada, puedes reclamarla tú mismo desde la propia ficha.

Cómo saber si tu ficha está funcionando

No hace falta ninguna herramienta externa. Está todo dentro de tu propio Perfil de Empresa.

SeñalDónde se miraQué te enseña
Búsquedas por tu nombre frente a búsquedas por el servicioApartado de rendimiento de tu Perfil de EmpresaSi te encuentran porque ya te conocen o porque buscan lo que ofreces
Llamadas, mensajes, solicitudes de cómo llegar y clics a tu webMismo apartadoCuántas visitas a la ficha terminan en un contacto
Reseñas nuevasLa pestaña de reseñas de tu fichaSi siguen entrando, no solo las del mes que abriste
Cambios sugeridos por tercerosNotificaciones del gestor de la fichaSi alguien está tocando tus datos sin que lo sepas

Si llevas meses sin mirar esto, empieza por ahí antes de cambiar nada más: dice qué campo está fallando de verdad, en vez de adivinarlo.

La rutina de quince minutos al mes

  1. Sube dos o tres fotos nuevas.
  2. Publica algo real: un trabajo hecho, una novedad, un horario especial.
  3. Responde las reseñas que hayan entrado, todas.
  4. Revisa que nadie haya sugerido cambios en tus datos.
  5. Mira el horario del mes siguiente y mete los festivos.
  6. Echa un vistazo al apartado de rendimiento: si las llamadas bajan dos meses seguidos, algo de lo anterior se ha descuidado.

Con eso la ficha queda completa, que es más de lo que suele haber: ahí es donde se juega esto.

Si tu problema es anterior —directamente no apareces— empieza por por qué no sales en Google Maps. Y si quieres el trabajo completo del canal local, está en SEO local en la Sierra de Madrid, en nuestra checklist de 53 puntos y en lo que hacemos en SEO. ¿Prefieres que lo miremos nosotros? Cuéntanos tu caso.

¿Prefieres que lo hagamos nosotros?

Te contamos qué haríamos en tu caso, en qué orden y por qué. Sin compromiso.

Preguntas que nos hacen sobre esto

¿Cuántas categorías secundarias pongo?

Las que describan servicios que de verdad prestas, y ni una más: lo explicamos en «La categoría principal: el campo que más pesa», más arriba.

¿Puedo poner mi municipio en el nombre del negocio?

Solo si forma parte del nombre real con el que operas y aparece en tu rótulo. Añadir el pueblo o el servicio al nombre para posicionar va contra las directrices de Google, y es de las cosas que un competidor puede reportar en dos clics.

¿Cuántas fotos hacen falta?

Menos de las que crees y mejores de las que tienes. Diez o quince fotos reales del local, del equipo y de trabajos hechos valen más que cincuenta de archivo. Y conviene añadir alguna cada pocas semanas en lugar de subirlas todas de golpe.

¿Sirven de algo las publicaciones?

Sirven para que quien llega a tu ficha vea que el negocio está vivo. Cada cuánto se archivan y cómo sacarles partido lo explicamos en «Publicaciones», más arriba.

¿Y los mensajes? ¿Los activo?

Solo si los vas a contestar el mismo día. Un chat abierto que nadie mira es peor que no tenerlo: la persona escribe, no recibe respuesta y se va con el siguiente. Si no hay nadie pendiente, déjalo apagado y que te llamen.

¿Cada cuánto hay que tocar la ficha?

Una vez al mes bien hecho: dos o tres fotos nuevas, una publicación, responder reseñas y revisar que no haya cambios sugeridos por terceros. Quince minutos que rinden más que la mayoría de cosas que se hacen en marketing local.

¿Dónde veo si mi ficha está funcionando?

Dentro de tu propio Perfil de Empresa hay un apartado de rendimiento que enseña cómo te encuentra la gente, y qué hace después: llama, escribe, pide cómo llegar o entra a la web. Es la mejor referencia que tienes, y no hace falta ninguna herramienta externa para verla.

¿Qué hago si no soy el propietario principal de mi ficha?

Pedir que te transfieran la propiedad principal a la cuenta del negocio, no a una personal de quien la creó. Si nadie la tiene verificada, puedes reclamarla tú mismo desde la propia ficha. Lo explicamos en «No tener tú el acceso de propietario a la ficha», más arriba.

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