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Cuánto cuesta una página web (y qué incluye cada precio)

Todos te dan una tabla de precios. La tabla es la parte fácil. Lo difícil es saber por qué dos presupuestos con el mismo número no son lo mismo, y en cuál de los rangos caes tú.

Escrito por SEO, programación y estrategia
Actualizado el 10 min de lectura

Qué cambió: Añadidos los rangos de mercado con fuente y fecha, los costes anuales recurrentes y el estado real del Kit Digital.

En corto

En España, una landing de una página se mueve entre 600 y 1.800 €, una web corporativa entre 800 y 8.000 € según el tamaño, y una tienda online entre 1.800 y 15.000 €. A eso se suman entre 300 y 800 € al año de dominio, hosting y mantenimiento, que casi ningún presupuesto menciona. Dónde caes tú lo deciden cuatro cosas: cuántas páginas, si se diseña desde cero, quién escribe los textos y qué tiene que hacer la web además de informar.

Esto te sirve si…

Estás pidiendo presupuestos para tu web y no sabes si lo que te piden es caro, barato o directamente otra cosa.

Esto no te sirve si…

Ya tienes web y lo que buscas es que te encuentren. Eso no es precio, es posicionamiento, y se mira por otro lado.

Lo que vas a encontrar
  1. ¿Cuánto cuesta una página web en España?
  2. ¿Qué hace que una web cueste 900 € o 6.000 €?
  3. Un presupuesto no es una cifra, es una lista
  4. ¿Qué voy a pagar cada año, además del precio de la web?
  5. ¿Y el Kit Digital? ¿Puedo pagar la web con la ayuda?
  6. ¿Cómo se reparte el pago?
  7. Cinco preguntas que aclaran un presupuesto en dos minutos
  8. Señales de presupuesto trampa
  9. Cómo comparar dos presupuestos que no se parecen en nada
La horquillaLanding 600-1.800 €. Web corporativa 800-8.000 € según tamaño. Tienda online 1.800-15.000 €. Rangos publicados por agencias españolas en 2026.
Lo que nadie sumaEntre 300 y 800 € al año de dominio, hosting, SSL y mantenimiento. No es opcional y casi nunca sale en el presupuesto.
Qué mueve el precioNúmero de páginas, diseño a medida o plantilla, quién escribe los textos y qué tiene que hacer la web aparte de informar.
La trampa más caraQue el dominio quede en la cuenta de la agencia. No se arregla con una cláusula: se comprueba entrando tú.
Kit DigitalEl plazo general se cerró en octubre de 2025. El programa sigue vivo y las bases se modificaron en enero de 2026, así que conviene mirar si hay convocatoria antes de descartarlo.

Busca «cuánto cuesta una página web» y vas a encontrar quince artículos con la misma tabla de precios. Esa tabla está aquí abajo, porque la buscas y es justo.

Pero la tabla es la parte fácil. Lo difícil viene después: dos presupuestos con el mismo número abajo pueden ser cosas completamente distintas, y saber en cuál de los rangos caes tú antes de que nadie te lo diga.

¿Cuánto cuesta una página web en España?

Estas son las horquillas que publican las agencias españolas en 2026, sin IVA:

QuéHorquilla
Landing de una página600 – 1.800 €
Web corporativa pequeña (3-5 páginas)800 – 3.500 €
Web corporativa completa (5-15 páginas)2.500 – 8.000 €
Tienda online básica1.800 – 6.500 €
Tienda online avanzada5.000 – 15.000 €
Desarrollo a medidaDesde 15.000 €

Dos avisos sobre esta tabla, que no verás en los otros quince artículos.

No es un estudio, son rangos publicados por agencias. No existe una estadística oficial del precio de una web en España; lo que hay son las horquillas que cada agencia publica, y cada una barre para su casa. Sirven para saber si lo que te piden está dentro de lo normal, no para negociar al céntimo.

Y la horquilla es enorme a propósito. «Web corporativa» va de 800 a 8.000 € porque debajo de esas dos palabras caben cosas que no se parecen en nada. Por eso lo importante no es la tabla, es lo siguiente.

¿Qué hace que una web cueste 900 € o 6.000 €?

Cuatro cosas. Con estas cuatro respuestas puedes situarte tú solo antes de pedir nada.

1. Cuántas páginas

No es lo mismo una página que quince. Cada página se piensa, se diseña, se monta y se escribe. Es el factor que más directamente multiplica.

Pregúntate: ¿cuántos servicios distintos vendes y cuántos merecen su propia página? Si vendes cuatro cosas y las metes todas en una, esa web va a ser barata y no va a posicionar por ninguna.

2. Plantilla o diseño desde cero

Partir de una plantilla y adaptarla cuesta una fracción de diseñar desde cero. A cambio, tu web se parecerá a otras muchas.

Pregúntate: ¿en tu sector la gente compara por internet antes de llamar? Si sí, parecerte a todos te cuesta clientes. Si tu negocio se vende por recomendación y la web solo confirma que existes, la plantilla es una decisión sensata, no una derrota.

3. Quién escribe los textos y hace las fotos

Esta es la que más presupuestos se saltan y la que más proyectos retrasa. Alguien tiene que escribir lo que dice tu web y conseguir las imágenes.

Pregúntate: ¿vas a escribirlos tú de verdad? Contesta en serio. Si la respuesta honesta es «lo iré haciendo», el proyecto se va a parar ahí, y las webs paradas esperando textos se cuentan por meses, no por semanas.

4. Qué tiene que hacer la web aparte de informar

Una web que informa es una cosa. Una que cobra, reserva citas, conecta con tu programa de facturación o gestiona usuarios es otra. Cada una de esas funciones es un proyecto pequeño dentro del proyecto.

Pregúntate: ¿qué tiene que pasar en tu web, no qué tiene que contar?

Un presupuesto no es una cifra, es una lista

Con esas cuatro respuestas ya sabes más o menos dónde caes. Ahora viene lo otro: dos presupuestos con el mismo total pueden incluir cosas completamente distintas.

Presupuesto A

  • Diseño
  • Desarrollo
  • Contenidos: textos y fotos
  • Hosting y dominio, a tu nombre
  • Mantenimiento del primer año

TotalEl mismo

Presupuesto B

  • Diseño
  • Desarrollo
  • Contenidos: los pones tú
  • Hosting y dominio: sin decir a nombre de quién
  • Mantenimiento: ni se menciona

TotalEl mismo

Las dos ofertas acaban en la misma cifra. La diferencia son las tres líneas tachadas, y ninguna de las dos las escribe: hay que preguntarlas.

Las partidas que debería tener cualquier presupuesto serio son cinco: diseño, desarrollo, contenidos, hosting y dominio y mantenimiento. Si falta alguna, no es que sea gratis: es que todavía no te han dicho quién la paga.

¿Qué voy a pagar cada año, además del precio de la web?

Esta es la parte que casi ningún presupuesto menciona y la que aparece a los pocos meses, cuando ya has firmado.

ConceptoAl año¿Obligatorio?
Dominio (.es o .com)10 – 40 €
Alojamiento100 – 350 €
Certificado SSL0 – 80 €Sí, aunque hoy suele ir incluido
Mantenimiento técnico100 – 2.500 €Recomendable
Licencias de plugins de pago50 – 300 €Según cómo esté montada

En total, del orden de 300 a 800 € al año para una web normal, según las horquillas publicadas en 2026.

Y un matiz sobre el mantenimiento, que es la partida con el rango más absurdo: si te cobran una cuota mensual por una web de cinco páginas que no cambia nunca, pregunta qué se hace exactamente cada mes por ese dinero. Hay mantenimientos que son actualizaciones, copias y soporte real, y hay otros que son una cuota por existir.

De todas las partidas hay una que no se mide en dinero y es la que más disgustos da.

¿Y el Kit Digital? ¿Puedo pagar la web con la ayuda?

Aquí hay que ser precisos, porque medio internet sigue diciendo «pide tu Kit Digital» como si el plazo estuviera abierto.

El plazo general de solicitud se cerró en octubre de 2025. Hoy no hay una convocatoria abierta para todo el mundo. Lo que sí sigue es el programa: las bases reguladoras se modificaron por orden ministerial en enero de 2026 y quedan fondos, así que se han ido abriendo plazos por tramos y beneficiarios.

Traducido a lo práctico:

  • Mira la web oficial antes de descartarlo. Que a ti no te tocara en su día no significa que no vuelva a abrirse para tu segmento.
  • No cuentes con la ayuda antes de tenerla concedida. Firmar una web contando con un bono que todavía no existe es la forma más rápida de acabar pagando con dinero que no habías presupuestado.
  • Si te la conceden, cuidado con lo que entra. El bono cubre un catálogo concreto de soluciones, y no siempre coincide con la web que necesitas. Que encaje en el catálogo no significa que te sirva.

¿Cómo se reparte el pago?

No hay una única forma correcta, pero sí hay patrones razonables: una parte al empezar, el resto a la entrega, o pagos repartidos por fases del proyecto. Lo importante no es el reparto en sí, es que quede por escrito y que sepas qué recibes en cada pago.

Desconfía de quien pide todo por adelantado sin ninguna fase intermedia que puedas revisar. Y desconfía también de quien no te deja ver nada hasta que ya has pagado casi todo.

Imagina un taller que reforma su web: puede preferir pagos por fases, una al aprobar el diseño, otra al terminar el desarrollo y otra al publicar. Así revisa antes de seguir adelante, no después.

Cinco preguntas que aclaran un presupuesto en dos minutos

Antes de comparar cifras, haz estas cinco preguntas a cada agencia. Las respuestas te dicen más que el número final:

  1. ¿Qué partidas concretas incluye este precio?
  2. ¿Los textos y las fotos los ponéis vosotros o tengo que dároslos yo?
  3. ¿El dominio y el hosting quedan a mi nombre, y puedo entrar yo?
  4. ¿Qué pasa pasado el primer año: hay coste de mantenimiento y qué incluye?
  5. ¿Qué pasa si quiero cambiar algo después de la entrega?

Una agencia que se lo toma en serio contesta las cinco sin titubear. Si alguna respuesta te incomoda, ya tienes tu respuesta.

Señales de presupuesto trampa

El precio de salida no incluye casi nada

Un precio muy ajustado que luego se va llenando de «extras»: formulario de contacto, versión móvil, cada página adicional. Al final pagas más que con el presupuesto que parecía más caro al principio.

Nadie te explica qué pasa después del primer año

Si nadie menciona el mantenimiento ni qué pasa cuando algo se rompe, no es que sea gratis. Es que te lo van a decir después, cuando ya no puedes comparar con nadie más.

Todo por un precio cerrado, sin ningún detalle

Un presupuesto de una sola línea, sin desglose, es difícil de comparar con nada. Si no puedes ver qué partidas incluye, no puedes saber qué te falta.

Te prometen la web «para la semana que viene»

Sin haber hablado de contenidos. O van a usar una plantilla sin tocar, o van a escribir los textos con prisa, o las dos cosas.

Cómo comparar dos presupuestos que no se parecen en nada

Pon las partidas de cada uno una al lado de la otra: diseño, desarrollo, contenidos, hosting, dominio y mantenimiento. Donde uno de los dos no diga nada, esa es la pregunta que le haces antes de decidir.

Y suma el año completo, no el primer pago: precio de la web más los recurrentes. Dos presupuestos que parecen separados por 400 € pueden acabar separados por 1.500 al cabo de un año.

El presupuesto más barato no es el que menos pide. Es el que más claro deja qué vas a recibir por ese dinero. Y lo mismo vale para quien te lo firma: cómo se elige la agencia importa tanto como el número.

Si quieres ver el trabajo por dentro antes de pedir nada, aquí está cómo diseñamos y desarrollamos y lo que hemos hecho para otros.

Si quieres uno con el que comparar, cuéntanos qué necesitas y te lo damos desglosado, sin compromiso.

¿Prefieres que lo hagamos nosotros?

Te contamos qué haríamos en tu caso, en qué orden y por qué. Sin compromiso.

Preguntas que nos hacen sobre esto

¿Por qué un presupuesto me pide 900 € y otro 6.000 € por «lo mismo»?

Porque casi nunca es lo mismo. Los tres motivos habituales: uno parte de una plantilla y el otro diseña desde cero; uno espera que los textos y las fotos los pongas tú; y uno incluye el mantenimiento del primer año y el otro te lo factura aparte a partir del mes siguiente. Pide las partidas de los dos y compáralas línea a línea, no por el total.

¿Es mejor una plantilla o un diseño a medida?

Depende de si tu web tiene que competir. Si vendes en un sector donde todos se parecen, una plantilla que se reconoce a la legua juega en tu contra. Si lo que necesitas es estar en internet con información clara y un teléfono, una plantilla bien montada hace el trabajo y cuesta bastante menos.

¿Cuánto se tarda en tener la web?

Lo que más retrasa una web no es el desarrollo: son los textos y las fotos. Un proyecto pequeño con el contenido listo puede estar en semanas; el mismo proyecto esperando a que alguien escriba los textos se va meses. Si quieres que vaya rápido, ten claro quién escribe antes de firmar.

¿Qué pasa el segundo año?

Se pagan dominio, hosting y, si lo contratas, mantenimiento. Entre las horquillas publicadas en 2026 eso suma del orden de 300 a 800 € al año. Que no aparezca en el presupuesto no significa que sea gratis: significa que te lo van a decir después.

¿El dominio queda a mi nombre?

Tiene que quedar, y no basta con que te lo digan. Mover un dominio necesita un código de autorización que solo se saca desde la cuenta del registrador donde está dado de alta. Pide entrar tú en esa cuenta con tu usuario: si entras y ves tu dominio, es tuyo.

¿Puedo pedir el Kit Digital para pagar la web?

El plazo general de solicitud se cerró en octubre de 2025, así que hoy no hay convocatoria abierta para todo el mundo. El programa sigue vivo —las bases se modificaron por orden ministerial en enero de 2026— y se han ido abriendo plazos por tramos, así que merece la pena mirar la web oficial antes de darlo por perdido. Lo que no conviene es contar con la ayuda antes de tenerla concedida.

¿Y si me hago la web yo con un creador de páginas?

Es una opción legítima y para algunos negocios es la correcta. Lo que hay que contar es tu tiempo: una web propia sale por la cuota mensual del creador más las horas que le eches, y esas horas no son gratis aunque no se facturen. Si tu negocio depende de que la web traiga clientes, normalmente compensa que la haga alguien.

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